Estacionamientos: La encrucijada que no se puede deshacer

Un contrato que está vigente hasta el 2042 y cuyos beneficios que recibiría el municipio ya fueron gastados, son parte de la incómoda situación que tiene a las autoridades de manos atadas legalmente. Y si bien algunos concejales sugirieron en su momento terminar con la concesión, tras un encuentro con representantes de la empresa Auto Orden se lo han replanteado y el alcalde ha desistido de una demanda.

A fines del año pasado autoridades comunales, miembros del concejo comunal de La Serena, actuaron de manera airada y manifestaron toda su molestia por el contrato que está vigente con la empresa Auto Orden y aunque fue firmado por la exalcaldesa y actual consejera regional, Adriana Peñafiel, tiene una duración que se prolongará por lo menos hasta el año 2042.

Los concejales, plantearon en esa oportunidad, que no se podía mantener la concesión por tantos años y que en la actualidad solo le diera réditos a la empresa concesionaria, ya que los únicos beneficios que se comprometieron, éstos ya fueron utilizados al ser pedidos anticipadamente en administraciones comunales anteriores.

Por lo anterior, y entendiendo que la empresa Auto Orden habría incumplido el contrato, que consigna que uno de los compromisos es construir estacionamientos subterráneos y que el segundo de estos debió haber comenzado las obras en diciembre del año pasado, los ediles propusieron que se demandara a la compañía privada y, por lo tanto, se buscara la anulación del contrato de concesión.

EN DUROS TÉRMINOS

En esa sesión del concejo comunal realizada en el mes de diciembre de 2017, el concejal, Pablo Yáñez, fue particularmente duro y sostuvo que “las calles de La Serena están secuestradas por una empresa y nos quedan años de aquello. Lo de esta empresa, Auto Orden, estamos tratando de desarmar una madeja que es muy compleja. Vemos que desarmar este contrato al erario municipal le podría costar una cantidad importantísima de millones, sin siquiera saber si es que esto se puede realizar o no”.

Más adelante añadió que había que “buscar la manera de desarmar esta madeja” y propuso que se viera la alternativa de contar con estacionamientos municipales en sectores donde se puedan instalar.

En esa misma sesión, el concejal Félix Velasco, declaró: “Veo que la eliminación de Auto Orden y la entrega de la concesión a otra empresa, es prácticamente la misma compañía que queda con otro nombre y el municipio se ve en desmedro, recibe menos recursos y la empresa recibe todos los beneficios, entonces cuál es el aporte real para las arcas de la municipalidad, veo que ninguna, veo que estamos aportando todo a la empresa privada y dejando nada a los usuarios de la ciudad de La Serena”, indicó Velasco.

LA INDIGNACIÓN

Quien se mostró particularmente indignado en esa ocasión fue el concejal, Ramón González, indicando que “cuando uno se entera es indignante, porque es abusivo, es leonino, es injusto y es mañoso, porque cada vez que se hace alguna modificación es a través de la empresa y nunca a favor del municipio”.

Y recordó que cada vez que se ha tratado de hacer modificaciones, “lamentablemente por parte de la empresa está muy bien resguardado y es muy difícil que el municipio vaya a sacar algún provecho de eso”.

Apuntando a Adriana Peñafiel, ya que bajo su administración se firmó el acuerdo, dijo: “Creo que tiene que de alguna manera denunciarse la responsabilidad de esto, aunque sea histórica, porque hay gobiernos comunales que firmaron esto y se beneficiaron, porque recibieron todos los recursos en ese tiempo”.

Quien puso la nota de moderación en esa oportunidad fue la concejala y actual intendenta regional, Lucía Pinto, quien abogó por reunirse antes de cualquier medida con los representantes de la concesionaria. “Hay que ser conscientes de los costos que esto significaría, de manera que antes de tomar una decisión así de drástica, me parece que lo primero es partir por el diálogo y negociar. Sentarnos a conversar de manera seria con la empresa, ver qué es lo que ha cumplido, qué es lo que hemos cumplido nosotros y así poder llegar a un acuerdo y a una negociación que nos permita el beneficio de los serenenses”.

En dicha reunión, que fue muy agitada, el concejal y actual presidente regional de Renovación Nacional, Alejandro Pino Uribe, le tendió una mano política a Peñafiel y en su intervención llamó a ser racional. “Uno puede empezar a condenar para atrás todo lo que quieran y cada cual condenar determinadas acciones. Aquí hay un punto central que siempre complica a los municipios que es su falta de financiamiento y ante la angustia de tener que cubrir gastos, y no hay recursos, se puede llegar a todo tipo de contratos con tal de tener efectivo en el momento. Aquí hay que mirar para adelante, estoy de acuerdo con lo señalado por Pablo (Yáñez) en el sentido de que busquemos sitios, donde sin vulnerar contratos podamos generar recursos a la municipalidad y levantar el tema de dónde estacionar a los serenenses que no tienen dinero para poder seguir pagando un contrato que a todas luces  no fue obligado con la pistola en el pecho de nadie, lo hicimos con buenas o malas decisiones en el pasado. Pero si nos ponemos a analizar para atrás lo que ha hecho cada uno de los alcaldes, a cada uno le podemos cobrar muchas cosas”, dijo.

CONTRATO A LA MEDIDA

El concejal Róbinson Hernández, quien tiene experiencia en el municipio, advirtió que se trata de “un documento tan bien hecho, pensando en el beneficio económico de una empresa, que en su oportunidad los concejos comunales tuvieron que allanarse, porque el contrato en sí obligaba a seguir ese camino”.

Recordó que en la administración de Raúl Saldívar se interpuso una acción judicial y la justicia  falló en contra del municipio.

El actual diputado, Raúl Saldívar, al referirse a esta acción judicial, mencionó que recurrieron a los tribunales por las compensaciones que se imponían cuando a la empresa Auto Orden se le restaban algunas calles para estacionamientos, como ocurrió cuando se construyeron los paseos semipeatonales de calles Prat y Balmaceda.

“El contrato establece que cada vez que el municipio quisiese retirar el cobro de alguna de las calles de la ciudad tendría que compensar con calles de igual calidad, o bien, por más calles de menor calidad. Fuimos a tribunales para decidir ese tema a raíz del estacionamiento en la Avenida del mar, además tuvimos problemas con los estacionamientos por los paseos semipeatonales. La pregunta era por qué calles había que compensar a la empresa una vez que perdiera los estacionamientos de los paseos semipeatonales, pero el tema más controversial fue el de la Avenida del mar, ya que la empresa recibió la Avenida del Mar como compensación en una oportunidad, pero entendieron que fue definitivo. Nosotros quisimos liberar la Avenida del Mar de cobro, pero eso fue imposible y ahí fuimos derrotados en los tribunales, esa es la verdad”, señala Raúl Saldívar.

Dice no recordar con mucha precisión los términos del contrato original, que fue firmado por Adriana peñafiel, pero tiene conciencia de que “el municipio recibía una compensación económica bastante menor por el tema de los estacionamientos, bastante menguada y los beneficios de la empresa siempre fueron bastante superiores a los de la municipalidad”.

A diferencia de lo que creen muchos, en la administración de Saldívar nunca intentaron poner fin a la concesión, “porque eso era realmente imposible, ese contrato tenía una suerte de blindaje que lo hacía bastante complejo en los tribunales o en la propia Contraloría”, afirma.

De todas formas señala que lograron una negociación que afinó un poco más la naturaleza del contrato haciéndolo menos unilaterial, “porque los beneficios que tenía originalmente eran bastante favorables a los intereses de la empresa más que para el municipio. A pesar que se decía que la ciudad iba a ser beneficiada cuando tuviera estacionamientos subterráneos, pero la experiencia y la práctica demuestran que eso no es así”, afirma.

TERMINAR CON EL CONTRATO

El concejal Carlos Thenoux es uno de los ediles que cree que se deben buscar todas las fórmulas jurídicas, “para echar abajo este contrato y si tenemos que correr el riesgo de indemnizar, tenemos que hacerlo, porque los beneficios son muy grandes”, dijo en la sesión donde se trató la posibilidad de buscar una solución al tema.

También cree que se deben buscar alternativas de estacionamientos administrados por el municipio, aunque no estén en el centro de la ciudad.

Recordó que con Auto Orden se han encontrado con sorpresas, ya que cuando construyeron el estacionamiento subterráneo en la Plaza de Armas, se les tuvo que entregar la Avenida del Mar mientras construían, pero finalmente “nos encontramos con la sorpresa de que se quedaron con los estacionamientos subterráneos y con la Avenida del Mar. Iban a haber aportes para Club de Deportes La Serena y no he visto ningún aporte. El segundo estacionamiento no se ha hecho, porque dicen que ha sido un mal negocio y el día domingo no abren el estacionamiento subterráneo”, señaló.

Hasta ahí la postura de los colegiados es clara, sin embargo, tras una reunión sostenida en el mes de enero del presente año, con los propietarios de la concesionaria, uno de sus socios, Cristián Coronel, les explicó cuáles eran los términos y alcances del contrato y que ellos no han incurrido en ningún tipo de incumplimiento, lo que a la larga significaría que los ediles que estaban furiosos con la concesionaria, terminaran desistiendo de demandas o querellas. Además, que se conoce la acción judicial que inició el exalcalde y actual diputado, Raúl Saldívar, en contra de Auto Orden y que terminó perdiéndola en los tribunales.

EL ORIGEN DE LA CONCESIÓN

Pero cuál es el origen y cómo surge la actual concesión. El proceso se inició en la administración de Adriana peñafiel y fue ella quien firmó el contrato original, que cuando fue votado solo tuvo la oposición de dos concejales.

La exalcaldesa, Adriana Peñafiel, dice que ya no se acuerda bien de los términos del contrato, pero señala que antes de regularizar los aparcamientos, no había un control y el crecimiento de la plaza automotriz comenzó a provocar problemas a la ciudad, ya que muchos se estacionaban todo el día en el centro copando todos los espacios, por lo que fue necesario ordenar. “La primera discusión que tuvimos en el concejo de ese tiempo fue ordenar a través de un control limitado en los tiempos como ya se estaba haciendo en el país y decidimos que en La Serena había que tener un control para que la gente que venga al centro por un determinado tiempo encuentre un espacio donde estacionarse. Así fue como comienza la idea que después se concreta con una propuesta que se adjudica Club Deportes La Serena”, recuerda.

La entidad deportiva controló bien hasta que comenzó a tener problemas de administración en el servicio, por lo que la exalcaldesa habló con ellos y se decidió que lo que restaba del contrato lo administraría el municipio hasta que se llamó a una nueva licitación, donde el municipio contempló, entre otras cosas, que no se instalaran parquímetros para no irrumpir con el carácter arquitectónico y zona típica de la ciudad.

Peñafiel recuerda que en esa época ella necesitaba recursos para ir en apoyo de la comunidad e invertir en la comuna, pero como no era una edil de gobierno tenía muchísimas trabas en sus proyectos y que incluso le negaron la calidad de comuna turística a La Serena, lo que significaba que recibieran nuevos recursos. Esas serían algunas de las motivaciones que también los llevó a concesionar los estacionamientos, luego que la empresa que se los adjudicó, entregaba recursos frescos al municipio.

 LA ADJUDICACIÓN

La licitación se la adjudicó Auto Orden en la sesión extraordinaria Nº 374 del 19 de julio del 2000, pero no sin problemas al interior del concejo, ya que fue con la oposición de los concejales Óscar Rojas y Yuri olivares.

En la oportunidad Yuri Olivares cuestionó que a la empresa concesionaria se le dieran los cinco primeros años de gracia, considerando que Auto Orden obtendría M$ 800.000 anuales, valores que eran reajustados según IPC y que la concesión era muy larga a 15 años. En ese tiempo la concesionaria aportaría M$ 200.000 a Club Deportes La Serena en lo que durara la concesión, que se consideró muy bajo. “El que otros concejos (municipios) hayan aprobado concesiones por períodos extensos es su responsabilidad, pero este concejo no tiene por qué copiar esas ideas que en mi opinión son malas”, señalaba olivares.

El entonces concejal también cuestiona que el municipio no tenía por qué sentirse presionado a concesionar por sus deudas y que la concesión les significaría un aporte que también considera exiguo en relación a las ganancias que se proyectan. También señala que la empresa ofrece contratar al 50% de los trabajadores, pero esto no figuraba en ninguna cláusula del contrato.

En tanto, el concejal Óscar Rojas lamenta que se le haya dado a conocer las bases y la licitación con tan poco tiempo, aclarando que el municipio no se puede guiar por fines comerciales, ya que “su razón de ser es estar preocupado de los problemas de la ciudad. Cuando se adjudicó la licitación a Club Deportes La Serena, se hizo pensando en que se beneficiaba a una institución que no persigue fines de lucro”, dijo en la ocasión, añadiendo que hubiese preferido que no se llamara a licitación para que el club continuara con la concesión, destacando que hicieron un trabajo eficiente.

En definitiva, la concesión se la adjudicó Auto Orden, pero los problemas vendrían con el paso de los años y es lo que en diciembre del año pasado encrispó a los concejales, que ven que el municipio se ha visto perjudicado. Ya que en la actualidad la compañía tiene a su haber los estacionamientos de superficie y subterráneos. 1601

NO HABRÍA DEMANDA

El alcalde Roberto Jacob ha sostenido que no iniciarán acciones legales en contra de Auto Orden para rescindir el contrato y explica que posterior a los planteamientos de los concejales que buscaban ese objetivo, vinieron los representantes de Auto Orden y explicaron los términos del contrato. Recordó que antes de su período se habían presentado demandas y “la verdad es que después de eso los concejales no han vuelto a solicitar nada. Nosotros tenemos claro que es muy difícil hacer una demanda, porque aparentemente está todo tan bien hecho que no se puede”.

De todas formas indica que están esperando “que se materialice lo que ellos ofrecieron, que se pague solamente por minuto ocupado, lo vamos a reiterar nuevamente, pero no hay nada nuevo, en este momento nosotros no tenemos contemplado iniciar ningún tipo de demanda, porque las demandas anteriores fracasaron y hoy día no hay ninguna gran justificación como para entablarla”, cerró el edil.

Sobre la construcción de un segundo estacionamiento subterráneo por parte de la empresa Auto Orden, que debería haberse iniciado en diciembre del año pasado y que sería uno de los argumentos de los concejales para rescindir el contrato, el edil afirma que “ellos desistieron y el contrato se los permite, por lo que no hay una ilegalidad en no cumplir ese compromiso, dentro de las bases está la posibilidad de que ellos puedan desistir. Están tan bien hechas las bases que pueden salvar todos los problemas que se presenten de distintas maneras, por lo que en mi opinión personal hoy día no hay una causal para entablar una demanda”.

 

POR QUÉ LA CONCESIÓN ES HASTA EL 2042

Según lo que explican en el municipio, el contrato de concesión así lo establece. El proceso ha sido el siguiente: En el 2000 Auto Orden se adjudica los estacionamientos de superficie por 15 años. En el 2004 se licitó la construcción de estacionamientos subterráneos, que se la adjudican los mismos propietarios de Auto orden. Este nuevo contrato establecía que una vez que se terminara la concesión de los estacionamientos de superficie, éstos eran absorbidos por el contrato de estacionamientos subterráneos, incluyendo la Avenida del Mar. Es decir, quedaba todo incluido en el nuevo contrato. Asimismo, esta nueva concesión, incluyendo todos los estacionamientos de las calles y subterráneos es por 30 años, desde que comenzaron a funcionar los aparcamientos construidos debajo de la Plaza de Armas en enero de 2012.

Si se hace la suma total, desde el año 2000 (primera concesión) hasta el 2042, los estacionamientos de La Serena permanecerán en las mismas manos.

Fuente: diario el dia


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