Perú hace historia de la mano de Gareca y se mete en la final

El equipo del Tigre le ganó 3-0 a Chile, que jugará el sábado ante Argentina por el tercer puesto. Los peruanos definen el título el domingo contra Brasil.

El Perú de Ricardo Gareca sigue haciendo historia. Ahora, en la Copa América. Por segunda vez en su historia y por primera vez desde 1975 se clasificó a la final. Tras el 3-0 ante Chile, se enfrentará a Brasil el domingo en el Maracaná. En la primera ronda el seleccionado local lo goleó 5-0. Ahora, Perú va por la épica y por la historia. Para tratar de construir otro Partido de sus Vidas, como señalan desde Lima y desde cada rincón de ese país que está de fiesta…

Contra Chile fue la primera «final». Lo sabe cualquiera que haya pisado ambas tierras: la disputa por la originalidad del pisco es una cuestión omnipresente. Entre otras disputas, claro. Incluso el más popular de los deportes de ambos lados de las fronteras: el fútbol. En ese contexto, se desarrolló esta semifinal para ir tras los pasos de un Maracanazo. Se recuerda:en las cuatro ediciones que Brasil jugó como local en la Copa América fue campeón.

Perú venía con el impulso de haber dejado afuera al más campeón de esta competición, Uruguay (0-0 y victoria por penales). Aquella vez jugó a recortar espacios, a defender con todo el equipo detrás de la línea de la pelota. En esta ocasión, fue más audaz, se paró más adelante, buscó adueñarse de la pelota, presionó en cada rincón.

Chile, bicampeón vigente (en ambas finales ante la Argentina y por penales), había eliminado en cuartos de final a Colombia (0-0 y por penales) al amparo del azar. Su juego había sido escaso. Pero también había ofrecido un rasgo propio de estos tiempos recientes, desde la llegada de Marcelo Bielsa:un equipo convencido, intenso.

Y entre ambas posturas, se impuso la de este Perú de Ricardo Gareca, siempre protagonista desde su llegada. Aprovechó sus momentos en el partido. Y capitalizó cada espacio que La Roja le brindó.

Se puso en ventaja a los 21 minutos a través de un gol de Edison Flores (otra vez decisivo), con un zurdazo tras una de sus habituales apariciones en el segundo palo. Ese grito fue la consecuencia del dominio del equipo del Tigre.

El segundo tanto aconteció 17 minutos después, justo cuando los chilenos comenzaban a asomarse al empate. Jugada por la derecha de André Carrillo, torpe salida del arquero Gabriel Arias y pecho y gol de Yoshimar Yotún. Dos a cero. ¿Nocaut?

Pero Perú no fue solamente ese par de goles. Se trata de un equipo ordenado, que -desde que Gareca lo conduce- se cree capaz de que todo es posible. Flash back para entender la dimensión:dos semifinales incluida esta edición, el acceso a un Mundial (el de Rusia 2018) luego de 36 años y el top 10 del ranking FIFA por primera vez desde su creación.

Chile salió con todo en el segundo tiempo. Previsible. No le quedaba otra. De hecho, ya a los cinco minutos, Eduardo Vargas estrelló un remate en el palo derecho de Pedro Gallese. La suerte se comenzaba a sentar en la vereda de Perú.

Perú, agazapado, apostó por el contraataque. Con el rival volcado al ataque procuró aprovechar los espacios.

El defensor del título tuvo la pelota casi todo el complemento. Pero no encontró resquicios ante el arduo trabajo defensivo del seleccionado de La Franja Cruzada. Y cuando estuvo cerca del gol, apareció la figura, el arquero Gallese. Así, hasta ese final con el golazo de Paolo Guerrero, gran contraataque, gran definición;y con Gallese -otra vez- quien cerró el partido atajándole un penal a Vargas, quien la picó y no pudo con esa muralla vestida de amarillo . Y luego, esos abrazos que conducen a la gran final del Maracaná. Nada menos.