La Casa Blanca ha publicado un informe titulado “La Gran Estafa del Transbordo” (The Great Transshipment Scam), elaborado por la Oficina de Política Comercial y Manufacturera, que alerta sobre una red global utilizada por empresas chinas para evadir los aranceles impuestos por Estados Unidos. Según el informe, las mercancías provenientes de China son enviadas a terceros países, donde se realizan modificaciones menores como reempaquetado o reetiquetado, con el fin de ocultar su verdadero origen antes de ingresar al mercado estadounidense. De acuerdo con las estimaciones de la administración de Donald Trump, esta práctica afecta entre US$ 40.000 millones y US$ 75.000 millones en importaciones anuales, lo que se traduce en pérdidas significativas para el fisco estadounidense. El informe clasifica a la mayoría de los principales socios comerciales de Estados Unidos como un “riesgo de transbordo”, dividiéndolos en tres categorías de vulnerabilidad. En este contexto, Chile ha sido identificado bajo dos clasificaciones específicas que lo convierten en un objetivo atractivo para las empresas vinculadas a Beijing. En primer lugar, Chile ha sido incluido en la categoría de los “Corredores latinoamericanos”. Según el documento, esto implica que el país sirve como una ruta de redireccionamiento hacia el Pacífico y el Atlántico, destacando el uso de almacenamiento en depósitos aduaneros y capacidades de ensamblaje regional. Además, Chile figura en la categoría de las “Economías más pequeñas”. Aunque estas naciones presentan volúmenes absolutos menores de transbordo, poseen ventajas estructurales que la Casa Blanca considera como “eslabones débiles”. Entre los factores que ponen a Chile en la mira se encuentran: Fuente: ADN Radio Nacional
La Casa Blanca ha publicado un informe titulado “La Gran Estafa del Transbordo” (The Great Transshipment Scam), elaborado por la Oficina de Política Comercial y Manufacturera, que alerta sobre una red global utilizada por empresas chinas para evadir los aranceles impuestos por Estados Unidos. Según el informe, las mercancías provenientes de China son enviadas a terceros países, donde se realizan modificaciones menores como reempaquetado o reetiquetado, con el fin de ocultar su verdadero origen antes de ingresar al mercado estadounidense. De acuerdo con las estimaciones de la administración de Donald Trump, esta práctica afecta entre US$ 40.000 millones y US$ 75.000 millones en importaciones anuales, lo que se traduce en pérdidas significativas para el fisco estadounidense. El informe clasifica a la mayoría de los principales socios comerciales de Estados Unidos como un “riesgo de transbordo”, dividiéndolos en tres categorías de vulnerabilidad. En este contexto, Chile ha sido identificado bajo dos clasificaciones específicas que lo convierten en un objetivo atractivo para las empresas vinculadas a Beijing. En primer lugar, Chile ha sido incluido en la categoría de los “Corredores latinoamericanos”. Según el documento, esto implica que el país sirve como una ruta de redireccionamiento hacia el Pacífico y el Atlántico, destacando el uso de almacenamiento en depósitos aduaneros y capacidades de ensamblaje regional. Además, Chile figura en la categoría de las “Economías más pequeñas”. Aunque estas naciones presentan volúmenes absolutos menores de transbordo, poseen ventajas estructurales que la Casa Blanca considera como “eslabones débiles”. Entre los factores que ponen a Chile en la mira se encuentran: Fuente: ADN Radio Nacional