La Fundación TECHO Chile en la región de Coquimbo fue nuevamente víctima de un robo, sumando seis delitos desde el pasado 19 de diciembre, situación que genera profunda preocupación y un grave impacto en su labor social en beneficio de las comunidades más vulnerables del país. Estos reiterados robos han significado la sustracción de herramientas de carpintería e insumos básicos, además de alimentos destinados a familias, vecinos y voluntarios, los cuales serían utilizados en los próximos trabajos territoriales de verano, enfocados en apoyar a personas en situación de precariedad. El director regional de TECHO Coquimbo, Francisco González, señaló que las pérdidas económicas se estiman entre $1,5 y $2 millones, a lo que se suman daños materiales en oficinas, ventanas, chapas y sistemas de seguridad, afectando directamente el normal desarrollo de las intervenciones territoriales y la planificación de los trabajos sociales de la fundación. Actualmente, TECHO Coquimbo se encuentra en la preparación de sus Trabajos masivos de verano en donde se efectuará la construcción de 16 viviendas de emergencia en la comuna de Alto Hospicio, actividad que movilizará a más de 50 jóvenes voluntarios de la región quienes se encargarán de la construcción de aproximadamente 16 viviendas transitorias, destinadas a familias que viven en condiciones de alta vulnerabilidad. Desde la fundación hicieron un llamado a la conciencia y a la empatía de la comunidad, recalcando que estos robos no afectan a una institución en sí, sino que perjudican directamente a las familias que esperan apoyo, a los voluntarios que entregan su tiempo de manera desinteresada y a los territorios que más necesitan solidaridad y compromiso social. “Cada herramienta robada y cada daño causado es una oportunidad menos para ayudar a quienes viven en condiciones de mayor precariedad. Cuidar a las organizaciones sociales es una responsabilidad compartida”, señalaron desde TECHO Coquimbo. La fundación reiteró su compromiso de seguir trabajando por un Chile más justo, pese a las dificultades, e hizo un llamado a las autoridades y a la comunidad a proteger y valorar el trabajo solidario, especialmente en un contexto donde la ayuda voluntaria resulta clave para mejorar la calidad de vida de cientos de familias.
La Fundación TECHO Chile en la región de Coquimbo fue nuevamente víctima de un robo, sumando seis delitos desde el pasado 19 de diciembre, situación que genera profunda preocupación y un grave impacto en su labor social en beneficio de las comunidades más vulnerables del país. Estos reiterados robos han significado la sustracción de herramientas de carpintería e insumos básicos, además de alimentos destinados a familias, vecinos y voluntarios, los cuales serían utilizados en los próximos trabajos territoriales de verano, enfocados en apoyar a personas en situación de precariedad. El director regional de TECHO Coquimbo, Francisco González, señaló que las pérdidas económicas se estiman entre $1,5 y $2 millones, a lo que se suman daños materiales en oficinas, ventanas, chapas y sistemas de seguridad, afectando directamente el normal desarrollo de las intervenciones territoriales y la planificación de los trabajos sociales de la fundación. Actualmente, TECHO Coquimbo se encuentra en la preparación de sus Trabajos masivos de verano en donde se efectuará la construcción de 16 viviendas de emergencia en la comuna de Alto Hospicio, actividad que movilizará a más de 50 jóvenes voluntarios de la región quienes se encargarán de la construcción de aproximadamente 16 viviendas transitorias, destinadas a familias que viven en condiciones de alta vulnerabilidad. Desde la fundación hicieron un llamado a la conciencia y a la empatía de la comunidad, recalcando que estos robos no afectan a una institución en sí, sino que perjudican directamente a las familias que esperan apoyo, a los voluntarios que entregan su tiempo de manera desinteresada y a los territorios que más necesitan solidaridad y compromiso social. “Cada herramienta robada y cada daño causado es una oportunidad menos para ayudar a quienes viven en condiciones de mayor precariedad. Cuidar a las organizaciones sociales es una responsabilidad compartida”, señalaron desde TECHO Coquimbo. La fundación reiteró su compromiso de seguir trabajando por un Chile más justo, pese a las dificultades, e hizo un llamado a las autoridades y a la comunidad a proteger y valorar el trabajo solidario, especialmente en un contexto donde la ayuda voluntaria resulta clave para mejorar la calidad de vida de cientos de familias.