El presidente de Estados Unidos, Donald Trump,, confirmó que la líder opositora venezolana María Corina Machado le entregó, en la Casa Blanca, la medalla del Premio Nobel de la Paz 2025 que ella recibió por su lucha por la libertad y la democracia en Venezuela. En un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump calificó la acción como “un gesto maravilloso de respeto mutuo” y destacó el honor de haberla conocido. En su publicación, el presidente escribió que Machado le había entregado la medalla “por el trabajo que he realizado”, señalando que la líder venezolana es “una mujer maravillosa que ha pasado por muchísimo”. El gesto fue acompañado por una fotografía difundida por la Casa Blanca en la que aparece Trump con la medalla enmarcada y Machado a su lado. “El pueblo de Bolívar le está devolviendo al heredero de Washington una medalla -en este caso la del Nobel de la Paz- como reconocimiento a su compromiso único con nuestra libertad”, señaló Machado. Machado, quien obtuvo el Nobel el año pasado por su papel en la promoción de derechos democráticos y una transición pacífica en Venezuela, explicó a la prensa que la entrega de la medalla tenía un significado simbólico : mostrar gratitud por lo que consideró el apoyo de Trump a la libertad venezolana. La medalla iba acompañada de una placa con un mensaje de agradecimiento al mandatario por su liderazgo en la promoción de la paz y la libertad. El gesto ha generado debate porque, según los estatutos del Instituto Nobel, la medalla puede cambiar de manos, pero el título de Nobel de la Paz no es transferible, y el reconocimiento oficial sigue siendo de Machado. El organismo ha señalado que, una vez que se otorga un Premio Nobel, no puede ser revocado, compartido ni transferido a otra persona. La reunión entre Trump y Machado ocurre en un contexto político complejo, con la transición en Venezuela y el papel de Estados Unidos en la región como telón de fondo. A pesar de las señales de respeto mutuo entre ambos líderes, expertos han señalado que la entrega simbólica de la medalla no altera legalmente la titularidad del premio ni la posición de Machado como la galardonada original. Fuente: Publimetro
Menos de 48 horas después de los bombardeos que resultaron en la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, Estados Unidos ha explicado por qué la líder opositora María Corina Machado no fue considerada para liderar el proceso político en Venezuela de manera inmediata. Según informa el diario El País , la Casa Blanca argumentó que la oposición no se encuentra actualmente en el país y carece de control institucional efectivo. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, explicó en una entrevista con Meet the Press que, a pesar de reconocer el liderazgo de Machado, la Casa Blanca debía enfrentar la realidad inmediata. Rubio afirmó que “ desafortunadamente, la oposición está fuera de Venezuela ” y que la prioridad es evitar un vacío de poder actuando “a corto plazo”. Ante esta situación, Washington decidió colaborar temporalmente con Delcy Rodríguez, quien recibió la aprobación del Tribunal Supremo venezolano para asumir funciones ejecutivas. El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó que cooperarán con Rodríguez “hasta que podamos realizar una transición segura y sensata”, demostrando un enfoque pragmático por encima de ideológico. Sin embargo, según reporta The Washington Post , Trump no respaldó a María Corina Machado tras la caída de Maduro debido a su aceptación del Nobel de la Paz. Fuentes cercanas a la Casa Blanca indicaron que Trump consideró inaceptable que Machado aceptara un premio que él mismo anhela desde hace años. Una fuente citada por el periódico estadounidense expresó que la decisión de Machado fue vista como un error irreparable. “ Aceptar el Nobel fue un pecado supremo ”, declaró el informante. En esa misma línea, se sugiere que la situación habría sido diferente si Machado hubiera rechazado el reconocimiento: “Si lo hubiera rechazado y hubiera dicho: ‘ No puedo aceptarlo porque es de Donald Trump’, hoy sería la presidenta de Venezuela ”. Fuente: ADN Radio Nacional
La dirigente opositora venezolana, María Corina Machado, reapareció en público por primera vez en casi un año, un día después de ausentarse de la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz, recogido por su hija. Tras un viaje secreto, la activista de 58 años de edad reapareció en público en plena crisis entre Venezuela y Estados Unidos, que despliega desde agosto una flotilla naval oficialmente para luchar contra el narcotráfico en el Caribe y el Pacífico, donde ha causado 87 muertes. Machado, implacable crítica de Maduro, salió a saludar desde el balcón de su hotel, recibiendo una ovación y el canto del himno nacional de Venezuela. Luego bajó a saludar a los seguidores en la calle que la recibieron como estrella de rock, gritando '¡Libertad!', '¡valiente!', y le pedían: '¡María ayúdanos a volver!', rompiendo la calma del centro en la apacible capital noruega. Muchos entonaban canciones tradicionales con el cuatro, un instrumento típico venezolano, y gritaban consignas por una 'Venezuela libre'. Esta es su primera aparición pública desde enero, cuando participó en una marcha en rechazo a la juramentación de Maduro para un nuevo periodo presidencial. Se desconoce cómo salió de Venezuela o cómo regresará. No quiso responder a preguntas al respecto en su breve encuentro con sus seguidores en Oslo. Fuente: Meganoticias
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump,, confirmó que la líder opositora venezolana María Corina Machado le entregó, en la Casa Blanca, la medalla del Premio Nobel de la Paz 2025 que ella recibió por su lucha por la libertad y la democracia en Venezuela. En un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump calificó la acción como “un gesto maravilloso de respeto mutuo” y destacó el honor de haberla conocido. En su publicación, el presidente escribió que Machado le había entregado la medalla “por el trabajo que he realizado”, señalando que la líder venezolana es “una mujer maravillosa que ha pasado por muchísimo”. El gesto fue acompañado por una fotografía difundida por la Casa Blanca en la que aparece Trump con la medalla enmarcada y Machado a su lado. “El pueblo de Bolívar le está devolviendo al heredero de Washington una medalla -en este caso la del Nobel de la Paz- como reconocimiento a su compromiso único con nuestra libertad”, señaló Machado. Machado, quien obtuvo el Nobel el año pasado por su papel en la promoción de derechos democráticos y una transición pacífica en Venezuela, explicó a la prensa que la entrega de la medalla tenía un significado simbólico : mostrar gratitud por lo que consideró el apoyo de Trump a la libertad venezolana. La medalla iba acompañada de una placa con un mensaje de agradecimiento al mandatario por su liderazgo en la promoción de la paz y la libertad. El gesto ha generado debate porque, según los estatutos del Instituto Nobel, la medalla puede cambiar de manos, pero el título de Nobel de la Paz no es transferible, y el reconocimiento oficial sigue siendo de Machado. El organismo ha señalado que, una vez que se otorga un Premio Nobel, no puede ser revocado, compartido ni transferido a otra persona. La reunión entre Trump y Machado ocurre en un contexto político complejo, con la transición en Venezuela y el papel de Estados Unidos en la región como telón de fondo. A pesar de las señales de respeto mutuo entre ambos líderes, expertos han señalado que la entrega simbólica de la medalla no altera legalmente la titularidad del premio ni la posición de Machado como la galardonada original. Fuente: Publimetro
Menos de 48 horas después de los bombardeos que resultaron en la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, Estados Unidos ha explicado por qué la líder opositora María Corina Machado no fue considerada para liderar el proceso político en Venezuela de manera inmediata. Según informa el diario El País , la Casa Blanca argumentó que la oposición no se encuentra actualmente en el país y carece de control institucional efectivo. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, explicó en una entrevista con Meet the Press que, a pesar de reconocer el liderazgo de Machado, la Casa Blanca debía enfrentar la realidad inmediata. Rubio afirmó que “ desafortunadamente, la oposición está fuera de Venezuela ” y que la prioridad es evitar un vacío de poder actuando “a corto plazo”. Ante esta situación, Washington decidió colaborar temporalmente con Delcy Rodríguez, quien recibió la aprobación del Tribunal Supremo venezolano para asumir funciones ejecutivas. El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó que cooperarán con Rodríguez “hasta que podamos realizar una transición segura y sensata”, demostrando un enfoque pragmático por encima de ideológico. Sin embargo, según reporta The Washington Post , Trump no respaldó a María Corina Machado tras la caída de Maduro debido a su aceptación del Nobel de la Paz. Fuentes cercanas a la Casa Blanca indicaron que Trump consideró inaceptable que Machado aceptara un premio que él mismo anhela desde hace años. Una fuente citada por el periódico estadounidense expresó que la decisión de Machado fue vista como un error irreparable. “ Aceptar el Nobel fue un pecado supremo ”, declaró el informante. En esa misma línea, se sugiere que la situación habría sido diferente si Machado hubiera rechazado el reconocimiento: “Si lo hubiera rechazado y hubiera dicho: ‘ No puedo aceptarlo porque es de Donald Trump’, hoy sería la presidenta de Venezuela ”. Fuente: ADN Radio Nacional
La dirigente opositora venezolana, María Corina Machado, reapareció en público por primera vez en casi un año, un día después de ausentarse de la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz, recogido por su hija. Tras un viaje secreto, la activista de 58 años de edad reapareció en público en plena crisis entre Venezuela y Estados Unidos, que despliega desde agosto una flotilla naval oficialmente para luchar contra el narcotráfico en el Caribe y el Pacífico, donde ha causado 87 muertes. Machado, implacable crítica de Maduro, salió a saludar desde el balcón de su hotel, recibiendo una ovación y el canto del himno nacional de Venezuela. Luego bajó a saludar a los seguidores en la calle que la recibieron como estrella de rock, gritando '¡Libertad!', '¡valiente!', y le pedían: '¡María ayúdanos a volver!', rompiendo la calma del centro en la apacible capital noruega. Muchos entonaban canciones tradicionales con el cuatro, un instrumento típico venezolano, y gritaban consignas por una 'Venezuela libre'. Esta es su primera aparición pública desde enero, cuando participó en una marcha en rechazo a la juramentación de Maduro para un nuevo periodo presidencial. Se desconoce cómo salió de Venezuela o cómo regresará. No quiso responder a preguntas al respecto en su breve encuentro con sus seguidores en Oslo. Fuente: Meganoticias